Asusta porque rompe tu burbuja
Asusta porque empiezas hacer cosas nuevas y algunas generan incertidumbre
Asusta porque lo amas y temes arruinarlo
Asusta porque el síndrome del impostor a veces madruga más que uno
Asusta porque sabes que es bueno para ti pero no estás bromeando
Aunque hay miedos que se transitan y no pasa nada… más que unas contracturas y unas cuantas develadas.
Todo buen comienzo al final del día, agradeces todo lo que te atraviesa, incluso lo malo.
